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El Pacto Mundial en Venezuela
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"Un pacto mundial para la paz. La alianza de la ONU con el sector privado", conferencia dictada por la Directora del Centro de Información de la ONU para Argentina y Uruguay en la Cámara de Comercio, Industria y Producción de la República Argentina (CACIPRA) el 6 de julio de 2000.


La construcción de asociaciones y alianzas entre las Naciones Unidas y sus agencias, programas y fondos especializados, y el sector de negocios y la comunidad empresarial para promover, entre otros temas, el desarrollo sustentable, el respeto por los derechos humanos y mejores estándares de vida para los ciudadanos del mundo, es un tema central del mandato de Kofi Annan, actual Secretario General de la ONU.
El 16 de julio de 1998, en Buenos Aires, en su primer visita oficial a la Argentina, Annan se reunió en Buenos Aires con 30 empresarios argentinos, a quienes dijo textualmente: "Las Naciones Unidas tiene conciencia de que es el sector privado quien genera trabajo, el que posee la más actualizada y completa tecnología, el que cuenta con los mejores sistemas de gestión empresarial y de administración y que, finalmente, cuenta con el acceso a las fuentes de financiamiento. Por estas razones, es evidente que el sector privado desempeña un rol prominente en todo el mundo y que, por lo tanto, debe ser un socio natural de la ONU en la tarea de promover el desarrollo social y económico de los pueblos, promover el respeto por los derechos humanos, y reducir la pobreza."
Annan agregó en esa oportunidad: "La economía y los mercados se han globalizado. Prácticamente todos los intercambios se han globalizado. No obstante, la política sigue siendo local. Creo que el sector mejor preparado para superar esa brecha entre la política local y la globalización económica que no tiene fronteras es el sector de los negocios. Ustedes, los empresarios, han logrado superar esta brecha a través de sus inversiones o mediante la concreción de acuerdos de cooperación entre empresas locales y multinacionales."
Ocho meses después, en Davos, Suiza, al hablar ante el Foro Económico Mundial, Kofi Annan realizó una propuesta orgánica, lo que él denominó un "Pacto Mundial" entre la ONU y la comunidad mundial de negocios centrado en 3 áreas fundamentales":
1. Promoción de los derechos humanos;
2. Mejora de las condiciones de trabajo; y
3. Protección del medio ambiente.
Annan convocó a los empresarios y a las asociaciones de empresarios a comprometerse a implementar 9 principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos en las 3 áreas mencionadas. La propuesta sugería incorporar dos principios en el área de derechos humanos, cuatro en la de condiciones de trabajo y tres en la de protección del medio ambiente. Entre los principios pueden mencionarse los siguientes: aprobar y respetar dentro de la esfera de influencia del sector privado la protección internacional de los derechos humanos reconocidos y proclamados internacionalmente, eliminar la discriminación en las posibilidades de empleo y ocupación, y alentar el desarrollo y la difusión de tecnologías ambientalmente sustentables.
Annan puntualizó: " es necesario un pacto mundial para poner a salvo los logros obtenidos desde 1945 hasta la fecha, y para, simultáneamente, extender los beneficios del mercado y la globalización a todos los seres humanos". Dicho pacto o compromiso multilateral mundial debe estar dirigido a adoptar medidas urgentes en dos aspectos:
1. Renovar el compromiso de inclusión y desarrollo social para todos los seres humanos de todas las sociedades;
2. Encontrar nuevas formas para que las fuerzas globales del mercado actúen en base a valores sociales universalmente compartidos.
Al lanzar el Pacto Mundial en 1999, Annan exhortó al sector privado que aceptara su propuesta ya que "para ser sostenible, la globalización debe estar acompañada por una promoción y protección efectiva de los derechos humanos, de las condiciones de trabajo y de prácticas acordes con un medio ambiente protegido para las generaciones venideras". "Apoyar y producir avances en los nueve principios del pacto mundial que he propuesto, no es sólo una decisión correcta desde el punto de vista ético, sino que es también una decisión acorde con la lógica de los negocios ya que la mejor manera de asegurar la apertura de los mercados es dar una clara demostración de que los valores sociales básicos y más difundidos están siendo incluidos como parte del proceso de globalización".
¿Cómo puede el sector privado y los empresarios apoyar concretamente el " Pacto Mundial?"
En primer lugar, comprendiendo que las Naciones Unidas no constituyen un obstáculo para la consolidación de los desarrollos obtenidos en el último medio siglo, sino que como señaló Kofi Annan en Davos, "la ONU, como única organización intergubernamental global, es parte central de la solución y debe desempeñar un papel esencial en lograr que los beneficios de la apertura y de los mercados lleguen al mayor número de personas".
En segundo término, promoviendo y defendiendo una Organización de las Naciones Unidas fuerte. Básicamente, se trata de fortalecer la autoridad y las fuentes de recursos de las Naciones Unidas, especialmente de aquellas agencias y programas de la ONU que se dedican a desarrollar programas de protección del medio ambiente, promoción de los derechos humanos y de los temas vinculados con las relaciones y condiciones de trabajo. " Se trata - puntualizó Annan en Davos- de poner en práctica principios universalmente aceptados, ya que si bien son los Estados quienes tienen la responsabilidad primaria de implementar valores internacionalmente aceptados, las empresas y las asociaciones de empresas pueden desempeñar un rol muy importante aplicando dichos principios en sus esferas de influencia y apoyando aquellas políticas públicas que sean adecuadas para promover el desarrollo social y los derechos humanos".
En tercer lugar, cooperando con los principios y propósitos de las Naciones Unidas, a través de Proyectos y Programas relacionados con los mismos. Esto se puede hacer por medio de Organizaciones no Gubernamentales alineadas con la ONU.
¿Cuál es la situación actual del Pacto Mundial?
Al momento actual, el "Pacto Mundial" cuenta con el apoyo activo de, entre otras organizaciones, la Cámara Internacional de Comercio, la Organización Internacional de Empleadores, el Consejo Empresarial Mundial de Desarrollo Sostenible, la Asociación Internacional de la Industria de los Fertilizantes, la Federación Internacional de Ingenieros Consultores, la Federación Mundial de Industrias de Productos Deportivos, el Instituto Internacional del Hierro y del Acero, la Asociación de la Industria Petrolera Internacional para la Conservación del Medio Ambiente, el Consejo Internacional de Asociaciones de la Industria Química, la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres. Además, muchas organizaciones no gubernamentales internacionales que se ocupan de temas concretos en las esferas del medio ambiente, los derechos humanos y el desarrollo se han adherido al mismo.
En materia de fortalecimiento de la base de recursos económicos de la ONU, pueden citarse como ejemplos los 4 millones de dólares aportados por el Rotary Internacional a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que permitieron desarrollar proyectos para la erradicación definitiva del polio, o los proyectos desarrollados por el laboratorio Bristol, Squibb and Myers conjuntamente con el Programa Conjunto de VIH/SIDA de Naciones Unidas (ONUSIDA) para proveer de medicamentos a muy bajo costo a los enfermos de SIDA en los países de Africa Subsahariana.
En la República Argentina podemos citar dos casos de asociaciones exitosas entre la empresa privada y la ONU para realizar una difusión muy amplia de los derechos humanos y de los temas de la ONU entre escuelas y docentes de todo el país. Gracias a los aportes de la empresa Goldstar y de la Fundación Fortabat se tradujeron y distribuyeron cerca de 20.000 juegos de tres cuadernillos de materiales didácticos de la ONU para los niveles primario, intermedio y secundario. Gracias a los aportes de Microsoft y la Editorial Plus Ultra, el CINU produjo y distribuyó el programa interactivo " Todos los Derechos Humanos para Todos" en disquetes a más de 5.000 escuelas de todo el país.
También cabe mencionar el caso de la Cámara Argentina del Aerosol que tomando en cuenta el efecto negativo del freón sobre la capa de ozono, llevó adelante una conversión de sus productos eliminando el empleo del freón.
El "Pacto Mundial", un desafío para la ONU y la comunidad internacional en el siglo XXI
Kofi Annan presentó el 3 de abril pasado en Nueva York su informe " Nosotros los Pueblos: El Rol de las Naciones Unidas en el Siglo XXI". Es un informe de fondo de 65 páginas dividido en 7 capítulos temáticos, y fue elaborado con un objetivo básico: ponerlo a consideración como documento-base de los Jefes de estado y de Gobierno que participarán -por primera vez en la historia- de la "Cumbre del Milenio" del 6 al 8 de septiembre en la ONU en Nueva York. Los gobernantes de los 188 Estados Miembros debatirán sobre " La Función de la ONU en el Siglo XXI".
Este informe del milenio ratifica el "Pacto Mundial" como uno de los mecanismos que es imperativo profundizar para lograr hacer frente con éxito al gran desafío de extender los beneficios de la globalización y combatir la exclusión social: "Parte de la solución para adaptarse al cambio generado por la globalización -afirma Annan en el citado informe- puede radicar en la formación de redes mundiales de promoción de políticas. En estas redes-o coaliciones de adaptación al cambio- se reúnen instituciones internacionales, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, y los gobiernos nacionales para la consecución de objetivos comunes". Y Annan agrega: " A veces son las organizaciones internacionales las que toman la delantera como, por ejemplo, la Organización mundial de la Salud (OMS) en la lucha contra el paludismo o mi propia oficina -la Secretaría General de la ONU- en el caso del Pacto Mundial con el sector privado".
El sector privado mundial organizado, por su parte, también ha decidido tomar parte del gran debate sobre el rol de la ONU en el siglo XXI y la asociación entre las Naciones Unidas y la comunidad empresarial. En febrero del 2000, Adnan Kassar, Presidente de la Cámara Internacional de Comercio (la ICC en inglés), hizo llegar a Kofi Annan un mensaje del sector privado para la "Asamblea del Milenio" que se celebrará este año en la sede de la ONU. En representación de más de 7000 empresas y organizaciones de empresas miembros de dicha Organización en más de 130 países, Kassar señaló que " en el pasado se demostró que las mejoras en los derechos humanos, el medio ambiente y las condiciones de trabajo, son más realizables en un marco de creciente prosperidad, como consecuencia de la interacción del mercado económico y una buena gestión pública. Un serio compromiso en apoyo de los mercados abiertos y de la promoción de mejores condiciones de vida para los ciudadanos son temas que deben ir de la mano y ser tratados de manera conjunta ya que se refuerzan mutuamente."
Las bases para lo que Kofi Annan denominó en su informe del milenio "redes de promoción de políticas" están sentadas. Ahora es necesario -como dijo Annan- "aplicar un enfoque más ceñido y sistemático". En esa tarea, la ONU está haciendo su parte. Las empresas y las organizaciones de empresas, desde su sector de actuación, pueden y deben hacer la suya. Deben desempeñar un papel clave asumiendo su responsabilidad como promotores de mejores estándares de vida para una mayor cantidad de personas y sus familias.

El pacto mundial, liderazgo empresarial para el siglo XXI
Ramón Casilda, director de análisis y estudios de Soluziona. Diario El Mundo. Nueva Economía. Madrid, Abril 2002.


El Pacto Mundial, en el que participan ya más de 150 empresas españolas, desde las grandes multinacionales hasta las medianas, se está convirtiendo rápidamente en el primer foro mundial destinado a examinar las cuestiones críticas relativas a la mundialización término utilizado por Naciones Unidas en contraposición al de globalización.

Esta iniciativa, anunciada por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos (1999) y puesta en marcha oficialmente en la sede de las Naciones Unidas (2000), hace un llamamiento a las empresas para que adopten nueve principios universales en los ámbitos de los derechos humanos, las normas laborales y el medio ambiente. Realmente un proyecto que puede representar un revulsivo empresarial, más allá de los voluntarismos a la moda según los tiempos económicos y sociológicos.

El Pacto Mundial agrupa organizaciones de las Naciones Unidas, empresas privadas, asociaciones de trabajadores y de empresarios, organizaciones no gubernamentales y otras instancias conducentes a fomentar la colaboración y crear un mercado mundial más equitativo con cabida para todos. Su objetivo, dice el secretario general Kofi Annan es contribuir a la adopción de valores y principios compartidos que den un rostro humano al mercado mundial. Esta sensibilidad es de muy atrás, pero ahora vuelve con renovados matices e incluso posibilidades, pues es el propio mercado mundial quien demanda esta nueva concepción, esta nueva visión para que pueda continuar su consolidación y expansión mundial.

Lo más importante es conseguir que las empresas participantes sean variadas, que representen sectores y regiones geográficas diferentes, aunque deben tener dos característica en común: conducir e impulsar con credibilidad el crecimiento mundial de forma responsable; y tener en cuenta los intereses y las preocupaciones de una amplia variedad de las partes implicadas, como empleados, inversores, clientes, asociaciones ciudadanas y comunidades diversas.

La mundialización, que hace sólo unos pocos años era considerada una tendencia económica inevitable e imparable, se ha constatado que efectivamente así lo es, aunque también se viene sucesivamente comprobando que, en realidad, es un proceso aún no asentado definitivamente y, por tanto, puede tener un futuro incierto. De hecho, las inquietudes son cada vez mayores por sus efectos en los países en desarrollo en relación con la concentración del poder económico, desigualdades en los ingresos, desfase tecnológico o los trastornos sociales, lo que parece indicar que en su forma actual no es sostenible, pues son patentes las grandes contradicciones que muestra esta manera de encarar la mundialización. Precisamente, el Pacto Mundial, se creó para ayudar a las diferentes organizaciones económicas y sociales, para contribuir a definir sus estrategias y modalidades de acción de forma que todas las personas, y no sólo unos pocos afortunados, puedan beneficiarse de las ventajas de la mundialización.

Claramente, el Pacto Mundial no es un instrumento de regulación, un código de conducta con fuerza jurídica obligatoria ni un foro para la enunciación de normas y prácticas de gestión. Tampoco es un refugio que permita a las empresas suscribirlo sin demostrar un interés y unos resultados reales. Se trata de una iniciativa de carácter voluntario destinada a servir de marco general para fomentar el crecimiento sostenibles y la responsabilidad cívica mediante el liderazgo empresarial comprometido y creativo. Este incisivo reto, se enmarca dentro del proceso innovador de las empresas, pero también dentro de la llamada Sociedad de la Información y del Conocimiento.

En el Pacto Mundial, se pide a las empresas que adopten, apoyen y promulguen en su ámbito de influencia un conjunto de valores fundamentales en los campos de los derechos humanos, las normas laborales y el medio ambiente. En primer término, las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados a nivel internacional y evitar verse involucradas en abusos de las libertades fundamentales.

En segundo lugar, las empresas deben respetar la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva, así como la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso y obligatorio, la abolición efectiva del trabajo infantil y la eliminación de la discriminación respecto del empleo y la ocupación.

Finalmente, las empresas deben apoyar la aplicación de un criterio de precaución respecto de los problemas ambientales, adoptar iniciativas para promover una mayor responsabilidad ambiental y alentar el desarrollo y la difusión de tecnologías inocuas para el medio ambiente.

Es importante saber, que el Pacto Mundial no es precisamente un club exclusivo. Es un foro accesible cuyo objetivo es contar con una amplia participación de diversos grupos, empresas y otras organizaciones sociales.

El éxito se medirá en función de su eficacia para generar cambios y estimular la adopción de medidas en consonancia con los nueve principios. Para conseguirlo, las empresas deben empezar a actuar de forma diferente y lograr resultados tangibles. Y para ello, se deben intentar conseguir los siguientes objetivos: incorporar los nueve principios en la visión estratégica y las prácticas de funcionamiento de las empresas de todo el mundo (se espera que durante 2002, abarque 100 grandes empresas multinacionales y al menos otras 1000 empresas de todas las regiones del mundo); ofrecer un servicio de aprendizaje interactivo y orientado a la adopción de medidas, sobre la base de la experiencia de cientos de empresas para dar a conocer qué medidas funcionan y cuáles no; celebrar al menos un diálogo importante al año para abordar un problema decisivo, sobre el que las empresas en colaboración con las ONG y otros interesados pertinentes formulen recomendaciones destinadas a lograr un cambio significativo; hacer que las empresas, los organismos de las Naciones Unidas, el mundo del trabajo, las ONG, los gobiernos, los grupos y asociaciones colaboren para crear y ejecutar proyectos que fomenten los principios y beneficien especialmente a los más necesitados.

Deseamos que esta dinámica e influyente siembra del secretario general de la ONU, provoque la fertilización que forje y suelde una mundialización con el mejor rostro humano.

 

Programa de Apoyo a la Iniciativa Pacto Mundial de la ONU

Asociación de las Naciones Unidas Venezuela
( ANUV )
anuv_org@cantv.net